Prohibido - Tabitha Suzuma
No podemos. Si empezamos, ¿cómo vamos
a pararlo? Lochan y Maya siempre se han sentido más amigos que hermanos. Ante
la incapacidad de cuidarlos de su madre alcohólica y la ausencia de un padre
que los abandonó, los dos jóvenes deben hacerse cargo de sus tres hermanos
menores y esconder su situación a los servicios sociales, porque ninguno de los
dos es mayor de edad. La responsabilidad que comparten y las dificultades a las
que se enfrentan les unen, hasta empujarlos a enamorarse. Ambos saben que su
relación está mal y que no debe continuar, pero al mismo tiempo no pueden
controlar sus emociones y la atracción que los domina.
Comentarios
Publicar un comentario